Plaza de Toros "Coso de Santiago"

La plaza de toros de Campofrío, declarada Bien de Interés Cultural desde el año 2016, fue levantada en la segunda decena del siglo XVIII, por suscripción popular, gracias a la iniciativa de la cofradía de Santiago Apóstol, con el fin de dar más realce a los festejos patronales que tenían lugar en el mes de julio.

La construcción de esta coqueta plaza comenzó en 1716, el mayordomo electo de aquel año fue el encargado de presentar instancia ante el Cabildo de Aracena, a la cual perteneció Campofrío hasta 1753, para la construcción de un coso taurino circular, de mampostería, a las afuera de la aldea.

Las obras dieron comienzo el verano de 1716. En 1718, esta ya estaba terminada y fue inaugurada en las fiestas jacobeas de aquel año.

Nuestro coso taurino consta de un grueso muro circular de mampostería y tapia, con tres gradas. Sobre la puerta principal se levanta el palco-balconcillo para la presidencia, el conjunto lo remata la corraliza anexa con los chisqueros.

La organización interna es muy elemental, se reduce a dos muros concéntricos, el primero, a modo de barrera, conforma un ruedo de 53,70 m y segundo de mayor grosor formando el graderío, ambos unidos por el balconcillo para la presidencia. Con respecto a la parte externa, presenta un alzado encalado el cual no se levanta más de 2,50 metros exceptuando la portada principal y los toriles.

A pesar de su sencilla estructura, hay que decir que la Plaza de Toros de Campofrío, cuando es contemplada por el observador foráneo, genera un vivo sentimiento de simpatía, y es que, en la soledad silenciosa del paisaje serrano, nos intenta transmitir el afán, la fuerte iniciativa y el gran esfuerzo de los Campofrieños para conseguir edificar tan importante coso taurino.